Tú no puedes controlar lo que dicen los demás. Tampoco lo que hacen o lo que piensan. Deja de intentarlo. Lo único sobre lo que tienes verdadero control es sobre tu mente. Pero tienes que trabajar para lograrlo. Entender que reaccionar ante lo que dicen los demás es ceder el control de ti. Hay muchas cosas que están fuera de nuestro control. Muchas. Pero nuestra arma más poderosa sí la podemos controlar: la mente. No tienes que ofenderte cuando alguien dice algo de ti. Es una elección. Es tu elección. Factores externos que intenten joderte la vida siempre van a existir. Pero una vez que domines tu mente tendrás la fortaleza para entender que nada puede joderte sin tu permiso. Sé como una roca. Respira. Enojarte o elevarte y entender que nada importa en realidad es tu elección. Esta es tu vida.