Nuestros recursos más valiosos.

Photo by Kaylah Otto on Unsplash

“El dinero no compra la felicidad pero ayuda un chingo”.

“Sería más fácil si tuviera dinero”.

Frases en ese estilo son las que utilizamos para defender y poner al dinero como lo más importante en la vida. Y no lo es. O al menos no por sí solo.

Por eso hay gente que tiene todo el dinero del mundo y sigue sintiendo que le falta algo para ser feliz.

Porque también necesitamos tiempo y atención. Los tres conforman nuestros recursos más valiosos. Nuestros recursos elementales. Los pilares para construir una gran vida.

Y puedes creer que alguno es más importante que el resto. Quizá sí. Pero debemos buscar el balance ideal para no terminar poseyendo una gran cantidad de dinero pero sin tiempo para disfrutarlo, o con todo el tiempo del mundo pero sin recursos económicos para hacer más cosas.

El dinero no es lo más importante del mundo. Sin embargo, es una herramienta que te permite obtener más de tus otros recursos. Así, el dinero nos ayuda a comprar cosas y servicios que nos facilitan la vida permitiéndonos liberar horas y espacio mental para poner nuestro tiempo y atención en asuntos con mayor trascendencia.

No nos damos cuenta pero así como el dinero está sobrevalorado, el tiempo y la atención están subestimados. Pensamos que podemos ahorrarnos unos pesos haciendo las cosas por nosotros mismos cuando en realidad no nos damos cuenta de que estamos dando horas de nuestra vida a cambio. Por eso, no cambies tu tiempo por ahorrarte unos cientos o miles de pesos pensando que el dinero es lo más importante. Entiende que el dinero no es el único recurso valioso que poseemos. Defiende tu tiempo y tu atención como cuidas cada peso que gastas. El dinero no lo es todo. Tener tiempo a nuestra disposición para hacer lo que queramos es la nueva riqueza.

La atención es un recurso engañoso. Puedes hacer mucho en poco tiempo si pones la atención y el enfoque necesario. Sin embargo, hoy en día estamos bombardeados de tantas posibles distracciones y premiamos tanto al multitasking que la atención es algo más complicado de lograr de lo que parece. Empezamos algo y a los cinco minutos ya estamos revisando nuestro Facebook o viendo lo que sea que ven las personas en televisión en estos tiempos.

Lo hagamos a conciencia o no, la realidad es que donde ponemos nuestro dinero está nuestra atención. Así, si gastamos nuestra quincena en comprar tontería y media o si usamos nuestro tiempo y atención en aprendernos los nombres de los futbolistas de moda o internalizando la trama de nuestra telenovela favorita, es incongruente decir que queremos mejorar profesional, física o económicamente y aprender cosas nuevas.

Bien dijo Albert Einstein que la locura consiste en querer obtener resultados diferentes haciendo lo mismo.

No esperes resultados distintos si gastas tu tiempo, atención y dinero en lo mismo de siempre. Esa es una locura. Y no lo digo yo, lo dijo el gran Albert Einstein. Si no me quieres creer a mí, al menos créele a él.

Porque si quieres aprender algo, pon el poco o mucho dinero que tengas y págate un curso o cómprate un libro.

Si quieres conocer a alguien que admiras o ver a tu banda favorita, págate un boleto de avión a la ciudad donde va a presentarse y asiste.

Es incongruente decir que nuestras prioridades son unas y promover otras poniendo nuestro dinero en ellas.

Y así como el dinero nos permite obtener más tiempo para poner nuestra atención en objetivos a largo plazo, podemos generar recursos económicos brindando a cambio nuestro tiempo y atención.

De hecho, la prueba fehaciente y más común de lo anterior es el trabajo. Damos horas de nuestro tiempo y atención en hacer lo que sea para lo que nos contraten y a cambio recibimos un pago. Así de simple.

Por eso, no veneres al dinero. Es bueno tenerlo, claro. Pero hay que entender que sólo es una herramienta. Hay que entender que por sí solo no es suficiente. Aprende a generarlo y úsalo como lo que es, una herramienta para obtener más tiempo que te permita enfocarte en lo importante.

¿Qué es lo importante?

Encontrar nuestro propósito. Ser felices. Un poco de ambos. Sólo tú lo sabes.

Lo importante es saber que no venimos a este mundo con el único objetivo de acumular dinero. Venimos a más. A usar nuestro tiempo, atención y dinero como lo que son, nuestros recursos más valiosos para trascender y ser felices en la vida.

¿O para qué quieres más dinero? ¿Para qué quieres más tiempo? ¿En qué pones tu atención?

Usa tus recursos. No acumules dinero por acumular.

No gastes tu tiempo y atención en tonterías.

Úsalos para acceder a nuevas ideas y nuevas personas que te pongan en un nivel superior.

Y cuida tus recursos más valiosos.

Esta no es una invitación a malgastar tu dinero y mucho menos a despreciarlo, sino a darte cuenta de su verdadera importancia con la finalidad de generar un balance entre tus recursos más valiosos. Porque hay cosas igual de importantes que el dinero y que malgastamos a diario sin darnos cuenta.

Ten dinero.

Ten tiempo.

Pero no sólo tengas tiempo. También atención. Porque el tiempo sin enfoque no te permite crear cosas trascendentales.

Tenlo todo.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.