Quisiera decirte que soy perfecto. Y que todo el tiempo estoy haciendo algo pro. Ya sea leyendo, escribiendo un artículo, creando contenido, buscando la cura para el cáncer (ok no), o simplemente charlando con gente genial.
Lamento decepcionarte. La verdad es que soy alguien bastante flojo. Hay días en que me la paso viendo Netflix o checando mis redes sociales gran parte del día.
Y está bien. Hace tiempo que decidí que el no conseguir el 100% en algo no representa ningún impedimento para no hacerlo. Sin embargo, hay muchas personas que actúan de esa manera. Personas que al no lograr al 100% algo deciden abandonarlo. Así, vemos personas que hacen ejercicio un mes, pero, al dejar de ejercitarse por un par de días deciden abandonar el asunto por completo. O como esas personas que no logran cumplir la dieta al 100% y deciden dejarla. Honestamente, prefiero alcanzar un 70% en lo que sea que este intentando que no tener nada al respecto.
Se me hace una tontería pensar algo como “Para que lo intento, si no lo voy a conseguir al 100%”. ¿En serio? ¿Tienes una mentalidad tan pobre para pensar de ese modo? Hay que dejar de darnos latigazos emocionales por no cumplir con algo en su totalidad. Hay que entender que es mejor alcanzar un 75% de cualquier habilidad que nos interese insertar en nuestro sistema operativo personal que mantener el asunto en cero.
No tiene nada de malo quedarse un día botado en la cama viendo televisión si el resto de la semana estuvimos leyendo, creando contenido, saliendo a correr y comiendo sano. El problema es querer quedarse sin hacer nada, descansando, viendo series y comiendo chatarra todos los días de todas las semanas.
Abandona la mentalidad de “Todo o nada”. Suena romántico, pero lamentablemente solemos quedarnos en el extremo “Nada” la mayoría de las ocasiones sin siquiera haberlo intentado. Si quieres instalar un nuevo hábito en tu sistema operativo personal lo importante es que seas persistente y flexible.
Ok, hoy no pudiste leer. No pasa nada. Cero dramas. Mañana lees, pasado mañana también y al día siguiente de igual manera. Si luego de eso tienes un día lleno de trabajo y simplemente te es imposible agarrar cualquiera de los libros que estés leyendo en ese momento, ni modo. Persistencia y flexibilidad.
Más lento. Persistencia. Y flexibilidad.
El objetivo no es convertirte en la perfección hecha persona. Tampoco ser Juan Camaney. El objetivo es instalar hábitos y actividades que te conviertan en una mejor versión de ti mismo. El objetivo es ponerte a hacer lo que te va a poner en un nivel superior tanto en lo personal como en lo profesional sin latigazos emocionales. El objetivo es volverse un pro al 70% y de ahí ir escalando.
Sin dramas. Tú sé un pro.