Algo que aprendí a la mala en esto de la marca personal es entender que el verdadero juego es a largo plazo. Tenemos que dejar de buscar la inmediatez en todo. Deja de hacer cosas pensando que vamos a obtener resultados mañana.
Las grandes cosas, las cosas que de verdad valen la pena se construyen en décadas. Por eso, empieza a ejecutar acciones con miras a obtener resultados en 2030.
Suena duro. Es duro. Pero cuando te pones a hacer cosas con esa idea en mente, vives más tranquilo. Cuando aceptas que la gran mayoría de las cosas que hagas hoy van a tener frutos hasta la siguiente década, dejas de comerte las uñas pensando si estás haciendo lo correcto.
De nuevo, es duro. Muy duro. Y cómo no va a ser duro si estamos acostumbrados a vivir en la inmediatez. Mandamos un WhatsApp y esperamos que nos contesten lo más rápido posible. Compramos algo en Amazon y lo tenemos en la puerta de nuestra casa a los veinte minutos.
Queremos todo para ayer. Y no. Hay que actuar pensando en los próximos diez años.
¿Dónde quieres estar? ¿Por qué quieres que te conozcan?
Si no estás haciendo las cosas que te van a poner en el lugar en el que quieres estar, ¿qué esperas?
Hoy estás viviendo los resultados de tus decisiones del 2010. ¿Estás donde querías? ¿No? Cero dramas. Ponte a hacer lo que sabes que tienes que hacer. No vas a estar ahí mañana. Ni en un año. Pero lo importante es estar ahí, haciendo las cosas que te van a poner ahí en la próxima década.
Ecuanimidad. Porque ahí donde todos se comen las uñas por la ansiedad tú estás tranquilo. Consciente de cuál es el verdadero juego. El de largo plazo.