En estos días pienso mucho sobre cómo la mayoría de las personas favorecemos acciones de corto plazo y dejamos de lado acciones de largo plazo.
¿A qué me refiero?
La mayoría de las personas solamente hace cosas y se expone a situaciones que sabe que le van a dar resultados en cierta cantidad de meses o en 1-2 años como máximo. Y todo lo que esté fuera de ese rango lo ve como “inútil”.
Así, platicar con gente que anda metida en otras industrias o en otras áreas lo consideran inservible.
Leer un libro que no abone a resolver cierto problema que tienen en este momento les resulta “exótico”.
Ir a eventos de temas que no tienen aparente relación con aquello a lo que se dedican les resulta una pérdida de tiempo y de dinero.
Y esto porque no solemos pensar en el largo plazo. Nos entrenamos en la universidad a que no, no nos sirve de nada aprender cosas de otras carreras porque eso no va a venir en el examen. No nos sirve de nada aprender algo de un semestre más avanzado porque eso será tema de otro semestre. Y así. No notamos que en la vida fuera de la universidad aquello que en este momento parece raro o inútil puede resultar crucial más adelante.
Y la verdad es que actuar pensando en el largo plazo usualmente te hace lucir como alguien raro.
¿Un abogado metido en temas de programación?
¿Un ingeniero en un evento de filosofía?
Y demás expresiones en ese estilo son las que solemos escuchar cuando empezamos a hacer cosas de largo plazo.
Y la verdad es que pensar a corto plazo todo el tiempo es cómodo. No tienes que hacer más que lo que ya estás acostumbrado a hacer. ¿Para qué cansarte haciendo cosas que no sabes cuándo te van a servir?
Porque en el momento presente, actuar pensando en el largo plazo, siempre, SIEMPRE, va a resultar incómodo. Nunca sabes si lo que estás haciendo te va a ayudar en algún momento de tu vida. Nunca estás seguro si estás en el camino correcto. Y nunca sabes cuál será el resultado de tus acciones. Todo eso es normal. Todo es parte del juego del largo plazo.
Pero luego de estar actuando por un par de años favoreciendo el largo plazo, te aseguro que todo se acomoda siempre. SIEMPRE.
Y cuando vayas a hacer algo pensando en el largo plazo, nunca pienses que lo qué haces es para ti. Porque no es para ti. Es para tu versión de cinco o diez años más adelante.
Quizá tú pienses que en este momento no te sirve de nada aprender eso. Quizá piensas que sólo estás tirando tu dinero a la basura al comprar un boleto para ese evento raro. Quizá piensas que sólo pierdes tu tiempo al relacionarte con personas de otra carrera. Quizá piensas que dejar la comodidad en la que te encuentras es una estupidez.
Pero no. Entiende, esto no es para ti.
Hazlo por el equipo.