
Debo confesar que soy introvertido. Por eso, ir a fiestas es una de las cosas que procuro evitar en la medida de lo posible, ya que estar rodeado de personas extrañas y tener que interactuar con ellas me resulta algo agotador. Sin embargo, estoy consciente de la importancia que tienen en la creación de ciertos lazos sociales. Así que, a pesar de no ser un gran amante de las fiestas, sé que tienen varios aspectos positivos que podemos usar a nuestro favor. Pero una fiesta es todo un ritual que incluye ciertas ceremonias elementales.
En México, bailar y tomar son un requisito casi indispensable para pasarla bien en una fiesta. Y al ser alguien a quien el alcohol le causa más indiferencia que curiosidad, si quería dejar de sentirme como bicho raro sentado durante toda la fiesta bebiendo refresco no tenía de otra más que aprender a bailar.
Yo juraba que nunca iba a bailar pero tampoco iba a permitir que la incomodidad que me provocaba el no hacerlo me controlara. Y como aquello que no controlas te controla, decidí cambiar mi mentalidad y me atreví a hacerlo.
He aquí algunas de las notas que considero más me ayudaron a dar ese paso y hacer eso que juré que nunca haría. Sin embargo, no sólo aplican para el baile sino para cualquier actividad que nos produce incomodidad pero que sabemos debemos aprender para evitar frustración crónica y momentos de incomodidad extrema.
- TODO ES RIDÍCULO. Cuando empecé a bailar juraba que me veía ridículo y terminaba con la confianza por el suelo. Hasta que me di cuenta de que eso era normal y mi problema era que me estaba enfocando demasiado en ello. Cuando empezamos algo nuevo es normal hacerlo muy mal al principio. ¿Ridículo? Sí. Pero todos lo hicieron en algún momento. Así empezamos todos. Lo importante es atreverse, entender que hacer el ridículo es normal y seguir haciéndolo a pesar de lo incómodo que resulte.
- CUANTO MÁS FRECUENTE HAGAS ALGO, MEJOR TE VOLVERÁS EN ELLO. Es imposible que te vuelvas peor en algo que haces con frecuencia. Porque a menos que hayas nacido con un don natural para bailar, la expertise sólo se adquiere entrenándose hasta el cansancio en eso. Aquellos que ves en la pista ejecutando pasos de dioses es porque en cada fiesta bailan cada una de las canciones que ponen e incluso aprovechan cualquier situación para ponerse a practicar sus pasos. Repiten cada uno de sus pasos hasta ejecutarlos de manera natural. Y si tú no estás haciendo eso, no quieras bailar así.
- NO HAY QUE ESTAR COMPLETAMENTE LISTO NI SEGURO PARA EMPEZAR. Es equivocado creer que para hacer algo hay que estar completamente preparado. Es mucho mejor empezar con lo poco que tengas a la mano e ir mejorando una vez que ya estás metido en el asunto. Sin embargo, hay una creencia generalizada en la que es mejor no ponemos a hacer las cosas hasta estar completamente “seguros” y “preparados” para ello. Para mí es una excusa socialmente aceptada para posponer las cosas. No es que prepararse sea algo malo, al contrario, pero solemos usarlo más como excusa para no ponernos a hacer lo que sabemos tenemos que hacer. Sí prepárate pero entiende que si esperas hasta saberlo todo para hacerlo probablemente nunca lo hagas.
- HAZLO AUNQUE PUEDAS EVITARLO. HAZLO CON DECISIÓN. Seguramente las primeras veces que lo intentes lo vas a hacer pésimo. Y a la próxima quizá prefieras no hacerlo. Es normal. Pero hay que seguir intentando a pesar de eso. Sólo así vas a agarras práctica y te sentirás más en confianza con el asunto. Aunque puedas evitar hacer eso que te incomoda es mucho mejor hacerlo porque sólo al salir de nuestra zona de confort es como podemos crecer. Pero no sólo lo hagas, hazlo con decisión. Porque los nervios y la indecisión se notan a lo lejos y nos hacen fallar más de lo normal. Así que tú decidido. Párate ahí gallardo y tranquilo, y haz lo que tienes que hacer.
- OBSERVA E IMITA. Cuando iniciamos en algo es mejor copiar lo que hacen los demás para tomar confianza. No hay que crear nada nuevo. No hay que reinventar la rueda. Casi todo lo existente está ahí afuera al alcance de nuestra mano. Sólo hay que observar e imitar aquello que hacen los expertos. Todo lo que necesitamos está en la pista, sólo hay que observar con atención y copiar descaradamente.
- ADÁPTATE O MUERE. Ante cualquier situación tenemos estas dos opciones. Es la ley de selección natural. Así como aquellas especies que no se adaptan terminan por extinguirse, si no nos adaptamos a ciertos cambios indispensables terminaremos fuera de la jugada. Sin embargo, tampoco hay que adaptarnos a todo. Hay cosas en las que debemos aceptar que es mejor morir metafóricamente porque no nos interesa desarrollar cierta habilidad o porque cierta situación nos es más perjudicial que benéfica. Es como con las relaciones tóxicas, es preferible morir y terminar esa relación a adaptarse, quedarse en ella y vivir con frustración crónica. Adáptate en lo que sabes te hará crecer y muere en aquello que te hace daño.
- TODOS LOS CAMINOS LLEVAN A ROMA. No hay sólo una manera correcta de hacer las cosas. De hecho, en el baile hay casi tantas formas de bailar como bailarines en la pista. Es normal que tú lo hagas de una forma y los demás de otra muy diferente. Lo importante es el resultado, no los procesos. Tú escoge el camino que más te acomode y logra tu objetivo sin estar pensando en que quizá debiste haber tomado otro. Una vez logrado el objetivo puedes regresar y probar otros caminos. Lo importante es darse cuenta de que no hay sólo una manera de triunfar. Existen varios caminos que nos llevan al objetivo. Encuentra el que mejor se adapte a ti y a por ello.
- DISFRÚTALO E IMPROVISA. Una vez que superas esa etapa inicial donde es mejor copiar que intentar algo nuevo porque no tenemos ninguna base, es momento de empezar a disfrutar el asunto. ¿Y por qué no? También es válido probar ese nuevo paso que tu corazón te pide a gritos intentarlo. Hay que entender que las reglas son maleables y que no hay nada escrito en piedra. Podemos intentar cosas nuevas sin miedo a equivocarnos. No hay correcto ni incorrecto.
- NO ERES EL CENTRO DEL UNIVERSO. NO MAMES. Cuando empezamos una actividad nueva solemos pensar que todas las miradas están en nosotros esperando a que nos equivoquemos para burlarse de nosotros. Pero no, a menos que cometamos un error gigantesco, lo más probable es que sólo seamos un bailarín más en la pista. Deja de pensar que todo gira en torno a ti. Es tu ego el que te hace creer que si te equivocas vas a estar marcado de por vida. Preferimos creer eso a aceptar que en realidad somos irrelevantes en el gran plano de las cosas. Así que si prefieres no hacer algo por pena, entiende que no eres tan importante. Sólo hazlo.
- NO TE COMPARES. Y HAZ CASO OMISO A QUIEN LO HAGA. Date cuenta de que si sólo aprendes a bailar (o cualquier otra actividad) para no quedarte sentado en la fiesta de la vida, es normal que otras personas lo hagan mejor que tú. Expertos les dicen. Porque para ser experto en algo hay que practicar hasta el cansancio y con la mentalidad de querer volverse el mejor. Y si no estás dispuesto a hacer los sacrificios que volverse experto en algo implica, no quieras hacerlo como uno. Pero tampoco te sientas mal. Si así lo has decidido seguramente es porque volverte experto no te interesa y está bien, hay cosas en las que sólo necesitamos aprender un poco para sobrevivir a ciertas situaciones. Por eso, evita compararte ya que es un ejercicio de suma cero. Siempre habrá alguien mejor que nosotros y alguien peor que nosotros, así que evita comparaciones inútiles e innecesarias.
- ESCUCHA CONSEJOS, OYE CRÍTICAS. Siempre habrá gente que se sienta superior a los demás y se la pase criticando sin intención de ayudar. Pero al igual que existe ese tipo de personas negativas, también hay otras que comparten desinteresadamente aquello que les ha funcionado. La diferencia radica en lo que dicen y cómo lo dicen. Si te lo dicen en tono burlón buscando hacerte sentir mal, lo más probable es que sólo sea una crítica mal intencionada. Pasa igual cuando alguien te da un consejo de corazón, lo sientes. Entiende que quien lo hace como un experto es porque se ha metido de lleno al asunto. Y si tú vas empezando, date cuenta de que probablemente aún tengas muchas cosas por corregir. Así que abre tu mente a los consejos y pon “oídos sordos” a las críticas.